viernes, 24 de abril de 2009

“Pasta” en los dos sentidos

Ya estoy de vuelta! Italia ha estado genial.
Mi viaje empezó recorriendo la Toscana; la verdad es que es un sitio muy relajante, perfecto para vivir. Visité Florencia, donde los amantes del arte pueden disfrutar viendo obras de grandes artistas como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Boticelli, Donatello… hasta cansarse.
Después estuve en Pisa y Padua. En realidad opino que para tener Pisa tanta popularidad, no es nada del otro mundo. Pero por supuesto me hice la típica foto tonta haciendo como que estás aguantando la Torre inclinada, ¿cómo no?
Luego me dirigí hacia Venezia. De Venezia podría escribir un gran párrafo sólo con adjetivos para describir lo maravillosa que es y aún así me quedaría corta. Por tanto voy a ahorrarme todo eso y a decir simplemente que es fantástica. Completamente medieval, y por ello para mí, perfecta.
De camino a Roma recorrí Ravenna para ver los mosaicos, Perugia para ver la iglesia, Asis para ver la catedral donde está enterrado San Francisco y Orvieto para ver otra catedral. Nada en especial después de visitar Florencia y Venezia, pero aún así he de admitir que tienen su encanto.
Por fin llegué a Roma, ¿y qué decir de Roma?, me faltaban ojos para ver todo lo que hay. Si mirabas a la derecha te saltabas lo de la izquierda y viceversa. Impresionante.
La Fontana di Trevi más grande de lo esperado y el Vaticano… el Vaticano me lo imaginaba tres o cuatro veces más ancho y el doble de alto. Pero bueno, muy bonito también.
Lo único que puedo criticar de Italia es que se aprovechan de todo. Para ir al servicio hay que pagar, cosa que en España no pasa, para entrar el autobús en cada ciudad hay que pagar y para entrar en iglesias, catedrales, museos, torres, basílicas…etc hay que pagar. Vale que en los museos se pague, es normal. Pero que se haya que pagar para ver iglesias?. No se supone que es la casa de Dios, ¿desde cuando se ha visto que hayas de comprar una entrada cómo si fuese eso una discoteca?. Incluso cuando pagas para entrar a un sitio hay un apartado e incluso un subapartado en el que has de pagar más si quieres entrar a esa parte. Vamos, en resumen que se aprovechan de todo para ganar “pasta”
Pero bueno, vale la pena pagar para verlo… y lo pagas.
Espero volver a Italia. Se supone que vuelves si hechas una moneda a la Fontana di Trevi, ¿no es asi?. Veremos si es verdad ^^.

jueves, 9 de abril de 2009

Medianoche



Hoy he decidido recomendar un libro. Un libro que no es mi preferido pero es el que más me ha gustado de los últimos que me he leído.
Para que os hagáis una idea, a mí me gusta el género fantástico, cómo Harry Potter, Crepúsculo o Memorias de Idhún, así que es más de lo mismo.
La novela se llama Medianoche de Claudia Gray, va de vampiros, y tiene un punto romántico. Podría describir la historia diciendo que es como Crepúsculo pero al revés; es decir ella es la vampira y él el humano.
La novela se desarrolla en un internado “Medianoche” y la autora mezcla el misterio y la fantasía junto con el amor de dos jóvenes demasiado diferentes entre sí.
No os cuento más por no destriparos la historia, mejor os dejo con la intriga para que disfrutéis vosotros mismos de esta alucinante novela.


Medianoche no es un libro suelto, sino que es el primer libro de una saga de cuatro libros. La semana pasada salió el segundo libro a la venta, se llama Adicción. Yo me lo he comprado hoy y estoy deseando leérmelo. Solo espero que esté igual de bien que el primero. Ya os contaré que tal ^^.

PD: Me voy de viaje unos días a Italia, así que me ausentaré un tiempo. Si os leéis el libro ya me decís si os ha gustado. Hasta pronto.

martes, 7 de abril de 2009

La primavera...


....la personalidad altera.

Estos días la gente esta rara. Incluso yo me siento rara.
La gente que suele saludar, no saluda; la gente que no suele saludar, saluda. Los que suelen ser simpáticos se vuelven antipáticos, y los que suelen pasar de ti, ya no pasan.
Es mas, incluso yo que suelo ser bastante tímida y no suelo entablar conversación con la gente, el otro día fui al médico y casi le cuento toda mi vida.
Unos días te levantas reventado y otros te levantas como una rosa. Y la gente de repente coge rabietas por tonterías sin importancia. Los que no te hacían caso te tratan de amiga y los que te hablaban ahora sólo te saludan como si apenas te conociesen.
Es cómo si durante todo el invierno la gente hubiese estado dormida y ahora despertasen desorientados.
Aquí pasa algo raro… ¿será la primavera?, ¿o tal vez sea yo que de tanto estudiar me he trastornado?
Mejor me declino por la primera opción ^^

domingo, 5 de abril de 2009

viernes, 3 de abril de 2009

La justicia no es justa

Estamos en el mes en el que se envían las solicitudes de becas para ir a estudiar al extranjero. Me parece bien que ofrezcan tantas becas, pero lo que no es justo es que sólo la puedan obtener la gente que ha recibido una beca el año anterior o ese mismo año. ¿No han tenido ellos ya bastante?, ¿y que pasa con los demás?
O sea, que a parte de que a algunas personas les den 6.000 euros o incluso más, además van a tener vacaciones pagadas… para que no se hernien en verano trabajando. Pero que se cree el Ministerio de Educación, ¿qué los que no nos han dado beca aunque la hayamos pedido nos vamos a pagar un curso en el extranjero de más de 1.000 euros así por que sí?
Analizando las situaciones reales vemos que, por ejemplo de una beca de transporte que son 6.000 euros + la matrícula gratis que son 1200 euros, suman un total de 7200 euros al año. Esto son 720 euros por mes lectivo, ¡pero si con ese dinero viven familias enteras!, ¿cómo le da el Estado 720 euros al mes más a un estudiante que a otro? Además para que el becario no se haya de esforzar trabajando en verano como a los que no les han dado la beca, les regalan la de estudiar al extranjero para rematar.
Lo que deberían hacer es dar más becas con menor cantidad de dinero y ofrecerles las becas de estudiar al extranjero a la gente a la que no se le ha concedido la beca general, ordenándolos por supuesto por orden de renta.
Pero no, la cosa es que cuanto más trabajas, mayor es tu renta, por lo que tienes menor posibilidad de que te concedan una beca, y además pagas más impuestos. Impuestos de los cuales utilizarán el dinero para concederles las becas a otros.
Por tanto lo que deducimos es que el trabajo es inversamente proporcional a la posibilidad de obtención de una beca. Esfuerzo = No recompensa.
¿Pero estos de que van?