
Supongo que todos sabréis quién es Doraemon. Sí, es ese gato del espacio, de color azul y que tiene un bolsillo mágico de donde saca cosas alucinantes. A cualquiera le gustaría tener un gato así!!.
Pues yo de pequeña lo veía siempre. No era una fan, pero me gustaba verlo. Lo veía en valenciano, en castellano y en catalán, y me sabía las tres versiones de la canción.
Luego ya cuando crecí, casi casi me olvidé de Doraimon o Doraemon (depende del canal en el que lo vieses). Pero de todas formas, cuando hacía zaping lo dejaba un rato para ver a Novita y a Doraemon, mientras Suneo y Gegant (no recuerdo como se llamaba en castellano, pero me refiero a ese grandote) hacían de las suyas para robarle a Novita el objeto mágico que le había prestado Doraemon. Prácticamente todos los capítulos iban siempre de lo mismo, pero cuando eres pequeño eso te da igual.
Probablemente todos sabréis el final de Doraemon: En verdad Doraemon no existe y ha sido todo una invención de Novita, el cual estaba en estado vegetal y en este último capítulo despierta del coma.
Yo no he visto nunca ese capítulo, pero recuerdo que cuando me contaron el final hará ya unos cuatro años, se me pusieron los pelos de punta. Qué mal rollo. Por suerte yo no era ninguna de esas fans de Doraimon como para tomármelo a la tremenda.
Dios mío, ¿cómo ponen eso a los niños?
No, si dentro de poco pondrán que a Ash le mata un rayo de Pikachu o que Harry Potter se ha imaginado Hogwarts porque también está en estado vegetal, y que en realidad Voldemort y Dumbledore son sus padres (justamente otra de las cosas que me dejó de piedra fue cuando J.K Rowling anunció que Dumbledore en realidad era gay).
Pero ¿donde están los finales felices al estilo de la Bella y la Bestia o la Sirenita?
Los dibujos ya no son lo que eran … (esa frase indica que me estoy haciendo vieja, ¿verdad?).
