
A lo largo de los años te das cuenta de que la vida consiste en una eterna lucha. La gente te aplasta para hacerte daño, para ser mejor que tú, para superarte, para subir más alto que tú en una escalera sin fin. Todos luchan por llegar a ser el mejor, por estar en la cima de una gran montaña de seres aplastados, sin importar cuán daño hagan a los demás. Yo no quiero luchar, no quiero hacer daño a nadie, pero al final te das cuenta de que si no luchas terminas en la parte más baja de la montaña, aplastado por todos los demás. La vida da asco. Dejadme respirar…