martes, 17 de noviembre de 2009

Evento Luna Mueva…



Como muchos de vosotros sabréis el pasado jueves los actores de la saga crepúsculo Robert Pattinson, Kristen Steward y Taylor Lautner asistieron a Madrid para celebrar un evento organizado por Antena 3. El evento básicamente consistía en hacerles una entrevista, firmar autógrafos, y lo típico que se hace en estas cosas. Yo, como fan de crepúsculo que soy, no podía faltar… otra cosa es que consiguiese entrada… pero tenía que intentarlo. Todo comenzó el lunes anterior, cuando me dirigí a la estación de autobuses para comprar un billete para el miércoles por la noche Murcia-Madrid.
El plan era sencillo: el miércoles a las 23:58h cogería el autobús desde Murcia para llegar a Madrid a las 5:30. Haría cola hasta las 10:00 que era cuando repartirían entradas gratuitas (habría un total de 1.750 entradas) y esperaría hasta las 17:00 para entrar en el interior del recinto en el que se celebraba el evento (el palacio de Vista Alegre). Entonces empezaría la acción.
Así que el miércoles a las 21:00 salí de mi casa con mi compañera, ambas preparadas con la mochila llena de cosas indispensables para el evento: comida, agua, la cámara de fotos, un boli y los pósters que nos iban a firmar (que ilusas!).
Fuimos a cenar primero a Burguer King, las dos emocionadas, haciendo fotos al menú de 3 euros para que se viesen todos los detalles de nuestro viaje hacia el EVENTO. Entonces yo dije:
- Voy a ver que asiento tengo- mientras sacaba el billete de autobús del monedero.
Le eché una ojeada rápida y dije:
- El cuarenta y tres
Pero entonces mis ojos se dirigieron hacia otro dato. La fecha.
- Ehhh!!- dije paralizada- Este billete era para ayer.
- Mentirosa- dijo mi amiga riéndose pensándose que bromeaba.
La verdad es que suelo hacer cosas de esas, decir mentirijillas para asustar a la gente, pero al instante les digo la verdad. Pero esta vez mi cara le decía que no era una broma.
Giré el billete y se lo enseñé.
- Vamos- dije mientras me levantaba rápidamente cogiendo la mochila.
Nos dirigimos hacia la estación de autobús casi corriendo y cuando llegamos vimos el cartel de “cerrado” en la taquilla de Alsa.
Venía adjunto el horario, en el que ponía que abrirían a las 23:15. Nos esperamos hasta la hora impacientes, mientras un borracho nos repetía una y otra vez que había perdido el autobús y quería que le devolviesen el dinero.
Cuando abrieron la taquilla le dijimos a la mujer que había sido error de ellos… pero no pudimos hacer nada. Compramos dos más… ¿cómo no íbamos a hacerlo si ya teníamos comprado el de la vuelta, ya habíamos quedado con una amiga y ya teníamos sitio donde dormir?.
En ese momento yo sentía muuuucha rabia: 1º porque ellos me habían vendido un billete que yo no les había pedido, 2º porque no me lo habían querido cambiar y 3º porque yo había sido tonta al no comprobar la fecha una vez comprado. Y el billete no era que digamos barato.
Cogí el nuevo billete de la mano de la mujer con mala cara y balbuceando un gruñido de “no pienso volver a comprar en Alsa”. No había para las 23:58h, así que lo tuvimos que comprar a la 1:00h.
Todo estaba en contra de ver a mi personaje favorito, Edward Cullen. Ese mismo día había tenido que pagar 50 euros para el viaje de fin de carrera sin avisar, por lo que me iba a Madrid con menos dinero del necesario, y ya con la compra de los otros dos billetes de autobús (porque mi amiga se había quedado sin dinero al pagar también la entrada del viaje de fin de carrera y los tuve que pagar yo los dos), nos dirigíamos a Madrid con mínimos.
La verdad es que cuando tuve que comprar los otros dos billetes era más un monstruo que yo misma. Empecé a gritar en la estación de autobús:
- Solo falta que alguien me dé una paliza!!- dije tirando la mochila en el banco en el que se sentó mi amiga.
- Alguien me quiere dar una paliza?- chillé mirando a los moros que esperaban a los autobuses (porque a esas horas casi siempre son moros los que se están esperando).
Nos tuvimos que esperar dos horas, y al final subimos al autobús. Por supuesto no pudimos dormir porque los asientos eran incómodos, para rematar. Y eso que no compramos un antifaz con un cojín inchable de esos que se ponen al cuello. Y ya nos ves a las dos marujas con el antifaz y el collero ese en el autobús. De todas formas, ya os dije que no hubo forma de dormir.
Llegamos a las 6:30 y al palacio a las 7:30. Por el camino nos encontramos con una gallega que también se dirigía hacia allí y nos fuimos juntas.
Pero…
Pero…
Cuando llegamos había mucha gente. Era de esperar.
La cola daba la vuelta al palacio, subía por toda una calle larguísima y continuaba por la otra… donde nos colocamos nosotras al final de la cola. Al cabo de unos minutos la cola continuaba por detrás de nosotras, con yo no sé cuantos centenares más de jóvenes, por lo que quedamos a la mitad.
La cola avanzaba muy lentamente, se suponía que daban número para luego ir a por la entrada. Pero cuando pasaron las horas y empezaron a repartir las entradas, nosotras apenas nos habíamos desplazado. Me dirigí hacia el inicio de la cola en la que nos daban el número y ví a dos chicas escribiendo números en la mano y apuntando a la gente en una lista. Iban por el número mil novecientos y pico… ¿por qué demonios continuaban dando números si solo daban 1.750 entradas?. Supuestamente el palacio tenía un aforo para 14.000 personas, 1.750 entradas eran las que repartían allí gratuitamente, otras 1.750 eran para los que trabajaban allí y los amigos (o sea, para los enchufados), y otras 1.000 serían para concursos, sorteos y cosas de esas. O sea, que si mis cálculos no fallaban entrarían unas 5.000 personas. ¿Qué pasaba con las otras 8.000? Bueno… habían dicho que tal vez repartirían algunas más… tal vez por eso continuaban dando número. Aún no estaba todo perdido.
Volví a la cola… el histerismo se iba apoderando de las personas cuando veían que la gente ya tenía su entrada y conforme avanzabas la gente empujaba más. Cuando llegamos al inicio de la cola no había nadie apuntando los números, cogías tú el rotulador y te apuntabas tú el número en la mano. Mientras oías a los hombres (padres de las que estaban allí) diciendo:
- Pues si este número no vale para nada!.
Una vez con el número escrito en la mano, nos fuimos corriendo a la otra cola para recoger la entrada gratuita.
Tenía el Nº 2126…. Tenían que dar 376 entradas de más para que yo pudiese entrar… y eso sin contar que había un montón de gente en la cola para recoger la entrada sin número.
Cuando había unas 400 personas delante de mí, dejaron de dar las entradas. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
La gente empezó a gritar:
- No – nos- vamos- sin- en- trada!!- gritábamos todos a coro.
La gente histérica, gritaba, algunas lloraban y la policía nos apartaba de la puerta del Corte Inglés.
No hubo nada que hacer, y dimos la vuelta al recinto y vimos algo que nos gustó.
En la entrada estaban poniendo carteles gigantes de Luna Nueva, una alfombra roja y unas vallas.
Nos dijeron los de seguridad que supuestamente saldrían allí a firmar autógrafos. Entonces ya eran las 12:00. Así que mucha gente nos quedamos pegados a la valla hasta la hora del evento.
Hacia las 17:00 la gente empezó a ponerse nerviosa, a empujar, y mientras todos gritábamos:
- Rooooo- bert!!, Roooo- bert!!!
Y los otros:
- Tayyyy- lor!!, Tayyyy-lor!

Durante las horas que estuvimos allí cantamos todo lo que se puede cantar, gritamos todo lo que se puede gritar e insultamos a la organización.
Conforme se acercaban la 19:00 iban entrando periodistas, fotógrafos, cámaras, y nos grababan y hacían fotos mientras nosotros chillábamos el nombre de los actores.
A las 19:30 los actores no habían salido, la gente empujaba, no se podía respirar, ni siquiera te podías mover.
Empezó el evento.
No salían y nosotros sabíamos que se estaban haciendo fotos a la derecha.. porque veíamos los flash.
Todos les preguntábamos a los de seguridad y a los policías si iban a salir y cuando. Ellos nos decían:
- Nosotros no sabemos si van a salir, solo saldrán si ellos quieren, no están obligados… pero lo normal es que salgan.
Continuábamos gritando sus nombres insistiendo.
Las 20:15. No salían.
Entonces la gente empezó a gritar.
Todo fue muy rápido. Yo a 1º fila ví a Robert Pattinson apenas unos segundos, mientras una joven histérica me cogía de la cabeza para apartármela. Robert saludó y se fue. Le hice una foto.
- Robert!!, Robertt!!- chillaban todos.
Cerraron la puerta hacia abajo.
Ya está.
Me enteré que habían salido todos… fue tan rápido que no vi ni a Kristen ni a Taylor.
Kristen no saludó, Taylor apenas se detuvo.
Todos continuábamos esperándo… seguro que iban a volver a salir. El de seguridad nos dijo que no, que no saldrían. Entonces salió un hombre a la alfombra roja y gritó:
- Estos tres chicos que tanto admirais y que estáis esperando desde esta mañana, no han querido salir ni siquiera a saludaros. – y se fue.

Entonces todos los fans, todos los que habíamos estado durante horas esperando a esas tres personas que tanto admirábamos, todas las personas que habíamos viajado de varios sitios solo para verles, les gritamos:
- Sin ver-güenzas!, Sin ver-güenzas!
Y:
- Esto es una mierda!, Esto es una mierda!
Los propios fan insultábamos a esas personas que tanto admirábamos.
No volvieron a salir y aquí terminó la historia.
La gente dijo que no los seguiría más, y yo en ese momento pensaba igual, ¿para qué admirar a unas personas que ni siquiera habían salido a saludar después de esperarles durante 8 horas y gritar su nombre?.
Pero esto es como enamorarse... por mucho que quieras olvidarlo…es imposible.
Muy a mi pesar, les continuaré siguiendo.
La conclusión: O vas a los eventos el día de antes a hacer cola… o no vas.

1 comentario:

  1. Oye! mi comentario q deje, no se ha guardado! chafaaaaaaaaaaa!!!! aora tendre q comentar esta entrada otra vez... sera despues XD

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